DestacadoGastronomíaRecetas sanas y fáciles para hacer en casa

El bizcocho más sencillo jamás contado

La infalible medida del yogur

Bueno, creo que todo el mundo ha hecho en algún momento este bizcocho, pero no está de más recordar la receta porque habrá quien hace mil años que no lo prepara, quien no tenga apuntada la receta o quien haya oído hablar de él pero nunca se haya animado a hacerlo.

Desde luego es mucho más cómodo comprar algo de bollería que prepararla en casa pero si podemos disponer de 10 minutos (y otros 30-40 simplemente para vigilar el horneado) nuestro cuerpo y paladar lo agradecerán. Además de ser mucho más sabrosas, las recetas caseras sin conservantes, grasas “malas”, etc. nos ayudan a digerirlas mejor, engordar menos y cuidarnos más. Y si ya lo hacemos con los pequeños de la casa, el plan es redondo porque, encima, pasaremos un buen rato con ellos y los tendremos entretenidos e, incluso, quizá consigamos que sientan pasión por una afición tan bonita como la cocina.

En resumidas cuentas, la receta consiste en utilizar como medida el envase de un yogur y medir las cantidades en números de “yogures”.

Ahí va la receta.

Ingredientes

1 yogur (puede ser natural o de sabor)

1 cucharadita de ralladura de cítrico (naranja, limón o lima)

2 medida de yogur de azúcar blanco (o mitad blanco y mitad moreno)

3 medidas (con el vasito de yogur) de harina

1 sobre y ½ de levadura en polvo tipo Royal

1 medida de yogur de aceite de girasol

3 huevos (a ser posible de gallina campera)

Mantequilla y un poco de harina para preparar el molde

Elaboración

Tamizar la harina junto con la levadura en polvo y reservar. (Tamizar es algo imprescindible porque será lo que nos haga tener un bizcocho aireado y esponjoso).

Poner en la batidora el yogur, los huevos, la ralladura de cítrico y el azúcar y batir hasta conseguir una masa homogénea.

Añadir poco a poco la harina con la levadura hasta que esté todo bien introducido.

Sumar la medida de aceite de girasol.

Untamos un molde de bizcocho con mantequilla (podemos hacerlo con los dedos si tenemos las manos bien limpias, claro) y espolvoreamos de harina. Iremos haciendo girar el molde con el fin de que la harina toque todas las paredes y se adhiera a la mantequilla. A continuación, sacudiremos y nos desharemos del exceso.

Verteremos la mezcla y espolvorearemos un poco de azúcar en la superficie.

Hornearemos a 180ºC (previamente precalentado el horno unos 10 minutos) durante aproximadamente 30 o 40 minutos. Este es un tiempo aproximado, lo mejor es que, cuando ya esté dorado el bizcocho, pinchemos el centro con un palillo tipo brocheta y, si sale limpio, quiere decir que ya está cocinado.

Este bizcocho es ideal para desayunar o merendar, pero también nos puede servir (poniendo mejor solo un sobre de levadura) para utilizar como base de tartas y rellenar.

Espero que os animéis a hacerlo y que me contéis cómo os ha salido o si habéis añadido algún truquillo que queráis compartir.

 

 

 

Show More

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciocho + 10 =

Close