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Kegel, ese nombre que jamás había oído y ahora está en todos lados

Voy a ser sincera. Jamás en mi vida, hasta estar embarazada y comenzar la preparación al parto y a leer sobre el tema, había oído hablar del tal Kegel que taaaaantas veces habré oído nombrar hasta la fecha. De hecho,  me parece increíble haber conseguido llegar hasta los 35 años que tenía al quedarme embarazada sin haber oído hablar de este señor.

Arnold Kegel fue un ginecólogo estadounidense que desarrolló una tabla de ejercicios para sus pacientes en la década de los 40 como método tanto para prevenir como para solucionar la incontinencia urinaria de las mujeres tras el parto, y por eso reciben su nombre.

Uno de los grandes errores es creer que el suelo pélvico hay que cuidarlo solo después del parto o, como mucho, durante el embarazo. Pues no, nada más lejos de la realidad. Estos ejercicios están indicados para mujeres de todas las edades y…. ¡también para hombres! (segundo error creer que solo es para mujeres).

Con el paso del tiempo el suelo pélvico va perdiendo tono (algo que se agrava tras el parto) por lo que hacer estos ejercicios es trabajar en una mejor calidad de vida en el futuro ya que no tener un suelo pélvico fortalecido puede derivar en pérdidas (de todo tipo). Y, además, están recomendados para mejorar las relaciones sexuales.

Fisioterapia especializada

Otra cosa de la que no tenía ni idea, hasta que me tocó el tema del embarazo/parto de cerca, es que hay fisioterapeutas (yo pensaba que solo atendían lesiones y cosas así, bueno, y al final así es: musculatura y, a veces, ya lesionada) que están especializados en esto y que con pocas sesiones pueden ayudarte a poner a punto tu suelo pélvico. Creo que de verdad merece la pena.

Yo me he animado y he empezado con uno que me ha puesto una serie de ejercicios. La idea es una primera sesión y revisar cada dos o tres semanas.

Y… ¿sabéis lo mejor? Que tan solo bastan 6 semanas para ver los primeros resultados.

Cosas a tener en cuenta que me ha contado mi fisioterapeuta

Estos ejercicios fortalecen los músculos pélvicos que soportan el útero, la vejiga, el intestino delgado y el recto y se pueden realizar en casi cualquier momento pero siempre con la vejiga vacía. Hacer los ejercicios mientras se vacía la vejiga puede debilitar los músculos y, además, puedes hacer un vaciado incompleto por lo que aumentas el riesgo de una infección de orina. Lo que faltaba.

Hay varias formas de hacerlos pero todos ellos se basan en lo mismo: contraer y relajar el músculo pubocoxígeo en repetidas ocasiones con el objetivo de incrementar su fuerza y resistencia.

Pues básicamente, y explicado un poco así por encima, estos son los famosísimos ejercicios de Kegel. Llegados a este punto os recuerdo que yo no soy ni fisio, ni ginecóloga, ni matrona, ni nadie capacitado profesionalmente para poner ejercicios a nadie. Dios me libre. Pero os comparto los que me ha puesto mi fisio.

¿Mi recomendación? Que busquéis un fisioterapeuta especializado en estos temas y que él os haga una tabla personalizada.

¡Por cierto! Una cosa que me ha venido a la cabeza ahora y que se me ha quedado marcada. Tengo una amiga fisio que se dedica a estos temas (pero que desgraciadamente vive lejos de mí) y me ha contado que su profesora fisioterapeuta le dijo que siempre que vas a un servicio  público y oyes en el baño de al lado a una mujer que hace pis muy fuerte, esa tendrá problemas de incontinencia si no trabaja el suelo pélvico. ¡Impactante, no?! Pues lo dicho, yo no quiero ser una de ellas.

No me enrollo más, os dejo los ejercicios que me ha mandado a mí mi fisio. Me ha dicho que tengo que hacerlos dos veces al día. Por la mañana los hago sentada en una silla, con las manos sobre las rodillas y la espalda recta y por la noche sobre un balón de pilates que me compré para hacer los ejercicios durante el embarazo (a ver si así le doy algo de uso, ejem, ejem)

1.    Lento

Tirar de todos los músculos hacia arriba, contraerlos y mantenerlos así mientras cuentas hasta 5 respirando suavente. Después relajar totalmente durante otros 5 segundos. Repetir la serie 10 veces.

2.    Rápido

Lo mismo que el anterior pero apretando y relajando los músculos tan rápidamente como seas capaz durante 1 ó 2 minutos (para esto yo tiro de cronómetro/cuenta atrás).

3.    Ascensor

Es el que más concentración requiere porque si no estás concentrado tiendes a hacer fuerza con los músculos abdominales.

Se trata en realizar la contracción muscular por etapas, realizando 5 pequeñas contracciones hacia arriba y otras 5 hacia abajo (nunca más de 5) aguantando un segundo en cada planta o etapa. Los primeros días empezar con 3 etapas. 10 repeticiones.

4.    La onda

Consiste en contraer los músculos de delante hacia atrás y relajarlos de atrás hacia adelante. 10 repeticiones.

 

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